Me quiero ir sin despedirme de nadie, las despedidas son una mierda.
Siempre me vuelve a la mente la imagen de cuando murió mi abuelo, no me despedí de él… bueno, no hasta que lo fui a visitar a su tumba.
Las despedidas siempre son pencas, porque aunque parezcan un “hasta luego” siempre hay una parte que se va y no vuelve nunca más.
Así que chúpenlo , y jódanse.
